lunes, 15 de mayo de 2017

En los anaqueles vacíos del cuerpo
apenas queda una gasa
y algo de silencio. Las huellas
que los testigos del exilio
dejaron aquí y allá antes
de partir
                y un pequeño reloj
cuyas agujas participan
del engranaje perfecto con la soledad.

                   15-mayo-2017

lunes, 8 de mayo de 2017

Tu falda plisada
     y la fría piedra
armazón del tedio.
El incienso que aromara
     el embuste
y las manos
durante el amén
pellizcando las pantorrillas.

Hubo una luna que estacionó
en tus ojos un viento viejo,
horas de agua
                          espectadoras
del auxilio,
                    calles absurdas
como árboles sin soga,
                                         y
un patio interior
                              a finales de verano
que todavía guarda
                                   nuestro silencio.

Soy el lunático
que susurra sus secretos
donde las pupilas de la noche
estrujan la tiza de los encerados.

                  8-mayo-2017

jueves, 16 de marzo de 2017

He roto el espejo.
Ahora la habitación
está vacía
de cualquier ornamento.

Salvo tus ojos,
que veo cuando cierro
los míos
y me observan
cuando los abro.

Solo en posición fetal
parezco un simulacro de vida.

He roto el espejo.
Hoy tampoco ha venido
       mamá.

             13-marzo-2017
No tuvo tiempo
     de cerrar
los ojos
antes de partir
hacia la nada.

Entonces él
tendió la mano
y cumplió
su última voluntad.

           11-marzo- 2017

lunes, 6 de marzo de 2017

Escribo mis textos
con la tranquilidad
del que planta unos tomates
y se come luego
sus propias ensaladas
sabiendo lo que come.

           6-marzo-2016

jueves, 2 de marzo de 2017

El frío estaba ahí
como un arácnido de paciencia morbosa
y los desagües eran una trampa blanca,
signo y señal de aquella soledad
que rescatara la muerte años atrás.

A los labios la ególatra distonía del alambre
les frunció el silencio
y el agua pudo al fin manar pura
en el breve acontecimiento de los ojos.

Hubo cabelleras enmarañadas a las ubres del vacío,
dedos donde se incrustaron los cristales del ansia,
y alguna moneda de cobre para cubrir los párpados
de la adolescente que moría de sida entre las suelas
                                                                          [de la usura.

El primer día se convirtió así
en un resumen de la náusea,
aquella caligrafía que surcaba afán de autodestrucción
                                                                 [en la madrugada,
y los pies bien atados a la forja del insomnio
señalando la pendular página de la verdad.

                          2-marzo-2017

jueves, 15 de diciembre de 2016

Suena entre tus piernas The man who sold the world
y la náusea es una perinola abandonada
     entre tu cuerpo y el mío.

Fuera una paloma se estrella contra la ventana.
Deja la marca de las alas en el cristal.
Tras el golpe el silencio es una isla rodeada de llagas
     por todas partes.

A veces cuesta subir el uno sobre el otro.
Solo agarrándome a tu tímpano no me ruborizo.

Mañana ambos seremos enterradores.
Ocultaremos en las mortajas la edad usurpada,
los ojos turbios que dejamos en las cloacas de la droga.

A partir de ahora el invierno volverá a ser
un festín guiado por las llamas,
el pezón contradictorio de los tojos,
un óvulo en la greca del calendario,
la última lágrima de la sierpe
sobre el cuello estrangulado de la piedra.

                       15-diciembre-2016